martes, septiembre 27, 2005

Juegos reales

Flipaíto me he quedado...

Hasta ahora se había creído que la peste estaba limitada a la zona cercana al cadáver de Hakkar. Sin embargo, ha quedado comprobado que algunos jugadores pueden transmitir la enfermedad (...) Los intentos por aislar la infección no tienen efecto, y la peste se propaga sin parar...

¿El comienzo de una historia estilo Apocalipsis de Stephen King? No, la vida cotidiana jugando al Warcraft. Esto sí que es real. Sólo falta que la peste salte de la pantalla a la realidad a través del ventilador del ordenador.