domingo, enero 11, 2015

Innovación y burocracia

La burocracia destruye la iniciativa. Hay pocas cosas que los burócratas odien más que la innovación, especialmente la innovación que produce mejores resultados que las viejas rutinas. Las mejoras siempre hacen que aquellos que se hallan en la cúspide aparezcan como unos ineptos. ¿A quién le gusta aparecer como inepto? - Una guía para el método de tanteo en el Gobierno, Archivos Bene Gesserit (Herejes de Dune, Frank Herbert) 
Se me ocurren muchas aplicaciones a esta realidad que expone el autor. Y sin mencionar que España es de los países que más burocracia exige... huy, lo dije...

(y, a todo esto, feliz 2015 :P)

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martes, diciembre 14, 2010

Plagio de uno mismo, en segunda persona del plural

Últimamente se habla mucho del eBook, el libro electrónico, y cómo los editores no han aprendido nada en el espejo de la industria audiovisual. Están condenados a perder el tren del siglo XXI, su negocio, su poder y la buena vida que tienen los incompetentes. Porque los editores, a lo que se ve, son gente que no sabe leer. Pero se atreven a dar lecciones de moral; hablan de piratería con la boca muy llena y se les olvida esa otra lacra que sufre el artista (¿el expolio de sus derechos? no): el plagio.

"Vosotros, piratas de mierda, vais a acabar con la literatura", dicen, como si Cervantes no hubiera muerto pobre de solemnidad. Pero nunca aluden a la falta de calidad de los libros, de los supuestos artistas. Y a falta de calidad, llega el plagio. En música se da a todas horas. Y en literatura es fácil encontrar similitudes (a veces sospechosas) entre diferentes historias. Lo que nunca me había encontrado era que un autor se plagiara a sí mismo... ¡¡en 40 páginas!!. El jeta: Valerio Massimo Manfredi. La obra autoplagiada: La legión perdida.

Páginas 340-341:
Vi a los comandantes de las grandes unidades reunirse con los guerreros más fuertes de ejército: Euríloco de Lusio, Aristónimo, el de las largas piernas esbeltas, Aristea, el de los cabellos rojos color de fuego, y poco después convocar a los trompeteros y a los flautistas. Esto solo (sic) podía significar una cosa: atacar con la cabeza baja y no detenerse hasta que el frente enemigo se hubiera desquiciado y roto.
(...)
cuando los flautistas comenzaron a tocar al unísono el ritmo de marcha, cuando los tambores redoblaron haciendo temblar el corazón de todos, el cuño se puso en marcha, de los escudos apretados en forma de teja plana asomaban únicamente las macizas lanzas de fresno, los estropeados mantos rojos destacaban aún de modo exagerado en la extensión nevada
........


Y ahora, piratillas de pacotilla, página 378 (en azul los cambios):
Vi a los comandantes de las grandes unidades reunirse con los guerreros más fuertes de ejército: Euríloco de Lusis, Aristónimo, el de las largas piernas esbeltas, Aristea, el de los cabellos rojos color de fuego, Licio de Siracusa, Nicarco de Arcadia, y poco después convocar a los trompeteros y a los flautistas. Esto solo (sic) podía significar una cosa: atacar con la cabeza baja y no detenerse hasta que el frente enemigo se hubiera desquiciado y roto.
(...)
Las flautas comenzaron a tocar al unísono el ritmo de marcha, los tambores redoblaron haciendo temblar el corazón de todos, los cinco cuños como radios de una estrella empezaron a avanzar, y de los escudos apretados en forma de teja plana asomaban únicamente las macizas lanzas de fresno, los estropeados mantos rojos destacaban aún de modo exagerado en la extensión nevada
........


El resto de ambas batallas es igual de plagiado... Oye Valerio, majete, esto conmigo de negro no te hubiera pasado jamás. Y como editor, ni te cuento. Jamás editaría un libro que no me hubiera leído. Pero los peores sois vosotros, pútridos lectores que con vuestra piratería tenéis a los artistas a rolex en lugar de setas...

Y lo que te rondaré, morena

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martes, abril 01, 2008

La coherencia del relato

El lunes (porque ya era lunes) me acabé el último libro de la saga del Potter... que me llamó la atención por un par de fallos curiosos muy evidentes de la autora al hilar la historia. Han de ser muy evidentes para que yo me dé cuenta. Por ejemplo, en un momento determinado se define la famosa capa de invisibilidad de Harry como "impenetrable", ya que nadie puede verte ni con magia ni por cualquier otro medio. En libros anteriores se ha relatado alguna vez que alguien (el propio Dumbledore por ejemplo) parece que los ve; puedo aceptar que los anteriores se basen en sensaciones pero es que en el mismo libro séptimo hay alguien que los ve. Mi friki-potter favorita, Cris, considera que a lo largo de la saga hay otras incoherencias mucho más graves.

Y es que esto de construir historias coherentes es tremendamente complicado, especialmente en las grandes sagas. Le pasó al mismísimo Tolkien, que nos varía los detalles y fechas de los acontecimientos en cada libro. Aunque nunca me he vuelto a encontrar nada parecido a Christian Jacq y su trilogía de "El Juez de Egipto". Creo que ya lo he dicho algna otra vez: en el 2º libro dice que los conspiradores son unos (literalmente) y en el 3º nos los cambia (la historia no daba para más). Y ni escritor, ni correctores, ni editor, ni nadie se leyó los libros.

Moraleja: Para evitar estas cosas, si eres escritor profesional, procura no contratar a negros distintos para las mismas historias. Al menos léete tus novelas.

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