Cuando empecé a utilizar mi flamante
HP iPaq descubrí que tenía ciertas cosas que no me convencían. No llegan a tanto como lo de
Wicho con el
Palm Treo 680, pero eran cosas que para un usuario forzoso de móvil como yo... pues no.
Por ejemplo, la batería me dura aproximadamente la mitad que en el móvil... y eso sin darle prácticamente uso; esto sería simplemente una mala cosa si no fuera porque cuando se acaba la batería principal, pasa a tirar de la de emergencia, que dura unos 15 minutos, y luego
resetea completamente todos los datos. Estu-pendo.
Así que, inspirado por mi
apadrinado Cortocircuito decidí armarme de paciencia y empezar a buscar la manera de
convertir mi móvil, un Nokia 6820, en una PDA. Búsquedas en Google, desmontaje del chisme, un poco de celo y un mucho de imaginación, horas y horas de trabajo intenso y...
voilà. En primicia y para todos ustedes, un documento gráfico de valor incalculable:
Los Histriónicos hacen fácil lo imposible.
1- La víctima de mis perrerías

2- Lo más fácil de realizar es el puntero. Puesto que no tenemos dónde resguardarlo y nos interesa tenerlo siempre a mano, a ser posible que tenga un cordel

3- Vamos punteando para movernos por los menús


4- Para escribir los mensajes, se recomienda aprovechar las características de este modelo, desplegar el teclado QWERTY y continuar punteando

Post dedicado a
M@SH, verdadero autor intelectual de esta ida de olla.
Etiquetas: ciencia, humor, móviles, nokia